Navegar de noche es, posiblemente, una de las experiencias más místicas y gratificantes que ofrece el mar. Sin embargo, lo que de día es evidente, de noche se vuelve un desafío técnico.
En RumboMed, creemos que todo patrón debe experimentar la paz de una guardia nocturna. El sonido del casco cortando el agua se intensifica y la contaminación lumínica desaparece, permitiendo una conexión única con el entorno. Pero esa belleza requiere una preparación impecable.
En la oscuridad, el mar no se ve, se siente. La clave es confiar en tus instrumentos y agudizar los sentidos.
Staff RumboMed
Seguridad: Ver y ser Visto
El RIPA (Reglamento Internacional para Prevenir Abordajes) es estricto. Antes de que caiga el sol, es obligatorio comprobar que las luces de costado (verde y roja) y la de alcance (blanca) funcionan perfectamente.
Visión Nocturna
Evita luces blancas en cabina. Usa luz roja para no perder la adaptación de tus ojos a la oscuridad.
Radar y AIS
Tus mejores aliados para detectar embarcaciones que no llevan luces o están fondeadas.
Preparación de la Tripulación
El cansancio es el mayor enemigo en las travesías nocturnas. Organizar guardias y mantener a la tripulación segura dentro de la bañera es vital.
Imprescindibles
- Chaleco con luz estroboscópica
- Línea de vida instalada
- Arnés de seguridad
- Radio portátil a mano
Rumbo Seguro
- Identificación de faros
- Control de la profundidad
- Evitar zonas de bajíos
- Mantener vigilancia 360°
¿Tu barco está listo para la aventura?
Antes de una travesía larga o nocturna, asegúrate de que tus sistemas eléctricos no fallen. En RumboMed revisamos tu electrónica para que navegues tranquilo.
Solicitar Revisión Electrónica